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USAID/PERU Proyecto PRA

Panadería en Ayacucho

 
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Ayudar a los epilépticos a ayudarse a sí mismos en los Andes peruanos

USAID está ayudando a los epilépticos en Ayacucho a construir capacidades para aprovechar las oportunidades del mercado para superar la pobreza y mejorar su calidad de vida

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Gino Nieto, presidente de la Asociación de Epilépticos de Ayacucho y gerente general de Masadorada, es rodeado por sus compañeros de equipo, también epilépticos. El panetón, su producto estrella, aparece en caja al medio de su línea de productos. El ingenio es evidente en sus creaciones: el monumento y la iglesia sobre la mesa son tortas reales. Conducir un negocio exitoso en crecimiento les brinda gran esperanza y entusiasmo.

 

Masadorada es una panadería de propiedad de la Asociación de Epilépticos de Ayacucho, que agrupa a 250 miembros, muchos de ellos niños que sufren de este desorden. Gino Nieto, presidente de la Asociación y diez miembros, madres solteras, tienen la panadería a su cargo y producen diferentes tipos de panes, queques, dulces, bocaditos y panetón, un queque navideño típico que se creó en Italia y es muy consumido en Perú durante las fiestas patrias (Julio) y la temporada navideña.

Masadorada opera en sus propias instalaciones y, a pesar de tener una maquinaria y equipo de panadería modernos, sólo ha utilizado el 5% de su capacidad. Después de haber identificado el gran potencial de mercado para los productos de Masadorada, el Proyecto PRA de USAID empezó a ayudarlos a construir sus propias capacidades de producción, administración y marketing, ofreciendo asistencia técnica en el desarrollo de nuevos productos, administración y desarrollo de mercados. En muy poco tiempo, Masadorada ha firmado contratos para abastecer de pan diariamente a diferentes organizaciones y está negociando proveer cantidades significativas de su producto estrella: el panetón, tanto en tamaño grande como individual.
En julio de 2010, Masadorada empezó a abastecer a la escuela militar Basilio Auqui con 650 unidades de pan diarias. Tres meses más tarde, Masadorada se convirtió en subcontratista de “Tres Estrellas”, actual proveedor de comida del Instituto Nacional Penitenciario para la Prisión de Yanamilla en Ayacucho, con un abastecimiento diario de 9,000 unidades de pan. Pero, se viene una mayor expansión para la producción de Masadorada en la temporada navideña: el Programa Nacional de Bienestar Familiar (INABIF), una organización del Ministerio de la Mujer y Desarrollo Social, abastecerá de panetón de Masadorada no sólo a su fuerza de trabajo en Ayacucho sino también a los wawa wasis (casas de niños en idioma Quechua), Unidades del Programa que ofrecen protección a niños en riesgo y que viven en condiciones de pobreza, en Puquio y Cora Cora. La empresa de telecomunicaciones Claro también ha ordenado más de 1,000 panetones para los niños incluidos en sus actividades de Responsabilidad Social. Para celebrar su aniversario, CACVRA, Cooperativa Agrícola del Valle del Río Apurímac, también está pidiendo más de 2,000 panetones de Masadorada.

Las ganancias obtenidas de las ventas de pan y panetón por Masadorada serán utilizadas en actividades para beneficiar a 250 miembros de la Asociación de Epilépticos de Ayacucho. La articulación de Masadorada en el mercado y su posterior crecimiento en ventas – con el apoyo del Proyecto PRA de USAID – ha llevado esperanza a los epilépticos en Ayacucho. Más aún, les ha dado a diez madres solteras – también epilépticas – un medio importante para ganarse la vida por ellas mismas y sus fami-lias y, al mismo tiempo, dar una mano a otros que sufren del mismo mal.